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Vistas a la fabricación de tejidos humanos

Las aplicaciones de la fabricación aditiva son una realidad de la actualidad, pero cuenta con un increíble potencial todavía por explotar. Es por ese motivo que la impresión 3D fue uno de los temas centrales de 7º Congreso Nacional CENTAC de Tecnologías de la Accesibilidad, ‘La transformación digital accesible’.

Uno de los campos en los que las tecnologías de fabricación aditiva son más susceptibles de convertirse en un agente protagonista para su avance y evolución es el de la sanidad. Nieves Cubo, investigadora de I+D de Exovite, fue la encargada de adelantar la revolución que provocarán las técnicas de impresión 3D con células humanas.  

Según sus palabras, en un plazo aproximado de diez años seremos capaces de fabricar tejidos humanos a medida –tales como huesos o piel- que estarán construidos a partir de células madre del paciente que vaya a recibir la prótesis, con lo que se evitaría el rechazo. Además, mediante esta técnica sería posible añadir fármacos a la propia prótesis, acelerando el proceso de curación del paciente. 

A pesar de que este proyecto se encuentra todavía en su estado embrionario –próximamente dará comienzo la fase de ensayo en seres humanos-, la impresión 3D ya ha dado los primeros pasos en lo que a la fabricación de tejidos humanos se refiere.

Un equipo de investigación de la Universidad de Harvard, encabezado por Jennifer Lewis, ha empleado la impresión 3D para fabricar tejido de riñón que funciona como el natural. Las pruebas del laboratorio demuestran que el tejido impreso muestra una función renal real.  Siendo exactos, los investigadores fueron capaces de reproducir un túbulo proximal, que se trata de un componente de la nefrona, la unidad funcional básica del riñón.

Para ello, los investigadores han empleado una técnica de impresión con múltiples tipos de materiales de consistencia parecida al gel. Tras la impresión, se extrae uno de los materiales, dejando así los tubos huecos. A dichos tubos se les añaden células que, al madurar, se adhieren al tejido, absorbiendo sus características.

Así, podemos afirmar que las tecnologías de fabricación aditiva están trabajando para desarrollar sus aplicaciones potenciales en la sanidad, sector con el que más margen de implantación cuenta.